¿Y que de malo tiene el que una vez más nos pongan a soñar?

¿Qué de malo tiene que día a día nos demuestren que si se cree y se trabaja se puede lograr?

Una vez más, el Cholo Simeone y sus auténticos gladiadores nos ponen a soñar, a vivir emoción, a creer que todo el mundo tenemos esperanza de poder luchar, a creer que el hombre común puede también probar lo que es la gloria sin tener a su favor ni la cartera gorda de los de arriba ni el modo de vida exquisito a la cual solo la clase más privilegiada está acostumbrada, a que si tienes una convicción y espíritu, por más adversidades que tengas también puedes soñar con alcanzar una estrella.

En este lustro no hay equipo que me llene más de espíritu y de esperanza como el del Atlético de Madrid; un equipo de muchos hombres y de muchos volúmenes, un equipo de los rechazados que nos levantamos día a día buscando un motivo, una razón para poder seguir continuando en este ritmo tan pesado que es la vida, un equipo que nos sigue demostrando que en el fútbol como en la vida, no todo es tener talento, que si tenemos la convicción y el convencimiento podemos alcanzar hasta las estrellas.

Un equipo que cuando llegó Simeone estaba a tres puntos de la zona de descenso, un equipo que era eliminado de la Copa por el Albacete de la división de plata. Un equipo que ahora tiene Liga Española, Copa del Rey, una UEFA Europa League, una Supercopa de la UEFA, dos Subcampeonatos de Europa y tres semifinales en cuatro años.

Un equipo que se le olvidó lo que es perder ante el todopoderoso Real Madrid CF durante casi 20 años seguidos, un equipo que no le importó para nada frenar al fútbol exquisito que practica el FC Barcelona, un equipo que como su DT, juega con el cuchillo entre los dientes y nos pone a soñar a todos, a creer que si ellos pueden con todas las adversidades, nosotros no debemos hacer menos que eso para poder pelear con pundonor y dignidad en la vida.

Un equipo que ha sido castigado por el talento, el perder a sus grandes figuras año tras año pero que pese a eso, Simeone y compañía saben traer talento joven y llenarles el corazón con la promesa de un gladiador, con la promesa de que no son príncipes, que esos tienen todo resuelto, que un gladiador siempre va a dar lo mejor de sí, no importando el estilo, solo el resultado.

Y yo me atrevo a volverles a preguntar mis apreciables lectores; ¿Qué de malo tiene?, ¿Es en verdad tan malo que nos dejen soñar al hombre común con algún día poder alcanzar las estrellas? ¿Es tan malo el fútbol de contacto, que nos ha permitido soñar con emular las glorias de Europa que solo unos cuantos han logrado probar?

Que maneras de vivir, que maneras de ganar, que maneras de sufrir diría el maestro Sabina. Y en lo que a mi corresponde yo solo les pregunto; ¿Qué malo tiene que el Atlético de Madrid sea nuestro nuevo rey en Europa?