Ha pasado por muchas dificultades en el inicio de la temporada, pero el Manchester United de José Mourinho ya consigue juego y resultados, cosas que en un primer momento adolecía de ambas y que posteriormente no lograba obtener a la vez, puesto que el juego del equipo había mejorado, pero la falta de confianza en sí mismos se traducía en no cerrar los partidos y encajar goles al final de los mismos.

Pero si bien poco a poco los red devils fueron mejorando en su juego, y con ello, su confianza y resultados, fue gracias a que al final parecen haber encontrado una identidad. Y eso lo han hecho gracias en parte a la definición de las piezas más utilizadas. A estas alturas, parece que hay seis jugadores intocables en el 11 (De Gea, Valencia, Carrick, Pogba, Ander Herrera e Ibrahimovic) y el hecho de que tres de ellos sean los que forman el mediocampo, resulta clave. La entrada de Michael Carrick ordena todo, pues Mourinho tiene en él a su pivote posicional, de salida de balón y trabajo, el cual ayuda a poner la línea de delante de sus centrales y proyecta tanto a Ander como a Pogba a avanzar por los interiores.

La zaga ha ganado en seguridad, por ello se crea el efecto de que centrales que no solían ser nada fiables como Jones y Marcos Rojo, no estén apenas cometiendo errores, con el mismo resultado en el lateral zurdo (Darmian, Blind). El United tiene paciencia cuando sale desde atrás, pero si ve la posibilidad, abre hacia fuera y con algún desdoble o algún buen centro, busca acabar rápidos los ataques, sobre todo cuando Mkhitaryan o Lingard, ambos en un buen momento, son los que parten desde la banda derecha. Sin embargo hay que recalcar la paciencia del United en el transcurso de los encuentros, pues quizá sea lo que desentone con la trayectoria de josé Mourinho, y esta parece que puede ser esa actualización que quizá venía necesitando.

El ritmo bajo en ataque hace que el equipo cuando pierde la pelota siempre esté bien ordenado, y cuando la tiene hace que jugadores como Ander Herrera y Pogba brillen mucho más, y que otros como Ibrahimovic y Rooney, que viene ocupando la banda izquierda, se involucren más en la asociación e intercambien posiciones, ya que si bien Mourinho suele ser juego de posición, este intercambio está visto que favorece mucho a ambos puntas.