Llegaría el día en el que un equipo desnudaría al Real Madrid y su forma actual de jugar al fútbol. Esta pasada noche, larga y dolorosa para el madridismo, ha reflejado lo que es el momento actual del Real Madrid, porque Las Palmas ni siquiera han dado un repaso futbolístico a los blancos, simplemente han sido esa mano que quita la mascara de la cara a un equipo que se acoge a los milagros para lograr las victorias de sus partidos, en el cual le propone matrimonio a un solo estilo de juego y cuando este es bloqueado no encuentra alguna forma de salir del túnel oscuro.

Y es que para ese túnel no se le ve una luz al final, porque el equipo de Zidane cada vez deja más dudas sobre lo que hace en el campo, con una defensa rota que no para de cometer errores que terminan en Gol y un centro del campo que el único juego que produce es un balón a las bandas que termina en un centro al área. ¿Hace cuánto no vemos un gol del Madrid en el que se dibuje un gol en la media luna del área rival?, ¿Un gol en el que se rompa las líneas defensivas con un pase filtrado? Hace bastante. Y es que ni hablar de la delantera, jugadores que dan de que hablar en cada partido, provocando que cada hincha se convierta en entrenador con las especulaciones de quién será el que saldrá al campo en el 11 titular.

Al Real Madrid le hace falta un 9 puro, un jugador que respire el área rival y se sienta cómodo en ella, necesita un 9 de área que haga sentir al hincha que con solo recibir el balón en los pies ya puede estar gritando el gol. Benzema o Morata, esa gran duda que deja sin dormir al madridismo cada noche previa a un partido, porque Benzema es una montaña rusa de partidos buenos y malos, que te sorprende y no sabes qué esperar de él. Por otro lado está Morata, jugador que se viene pidiendo hace tiempo por su efectividad de cara al gol, pero nos preguntamos después del partido contra los canarios y es: ¿Morata merece la titular o su nivel se destaca en cada salida desde el banquillo?.

Ante estas dudas descargamos las miradas en Cristiano Ronaldo y Gareth Bale, esta vez dejamos al galés a un lado, que aunque fue expulsado, de una u otra forma demuestra su inconformismo e impotencia con el hecho de no poder dar más al equipo, que me hace sentir que los huevos los pone en el partido aunque sus piernas aún no se sumen a su ímpetu. Pero sí hablamos de Cristiano Ronaldo, el estandarte del Real Madrid y quizás a día de hoy el único jugador que podamos asegurar que será titular, y no por su nivel precisamente, sino por su pasado que es el que lo respalda. Cristiano parece ese villano de Batman que tiene dos caras, porque hoy Cristiano no apareció en todo el partido, esperando que se creara juego para poder finiquitarlo, pero a la vez muestra su cara goleadora, esa cara salvadora que termina dándole el empate al Madrid sobre el final, siendo ese desfibrilador que revivía a la afición merengue.

El Real Madrid sufre de fiebre Amarilla y sus síntomas se vieron en el partido frente al Villarreal, hoy ante Las Palmas cae en cama esperando que una medicina los ayude a salir de la cuarentena futbolística en la que se encuentra.

Se viene San Paolo y ya no hay ningún Santo que se pare en la portería.

Fuente de la fotografía: 20minutos.es