Mañana se juega un nuevo derbi madrileño, el primero tras la final de Milán. Según el resultado, este partido puede mantener la diferencia que tiene el Madrid sonre el Atlético de 6 puntos, aumentarla a 9 puntos o reducirla a 3, por lo tanto, hablamos de un partido importante para la lucha por el campeonato liguero. El Real Madrid tiene las bajas confirmadas de Kroos, Pepe, Casemiro y Morata, y la duda de si Karim Benzema podrá comenzar el partido de inicio y de cómo solventará Zidane todas estas bajas. Por su parte, el Atlético plantea una incógnita de carácter más táctico, ya que Simeone ha empezado el curso con una mentalidad más ofensiva y de control del balón de lo que viene haciendo, por lo que no será fácil hacer una previsión de cómo se desarrollará el derbi con esa nueva disposición y cómo reaccionará el Madrid ante ella.

Salvo sorpresa, el Cholo Simeone mantendrá su 4-4-2 habitual con un solo pivote de carácter defensivo (Gabi) acompañado por Koke, con las bandas para Saúl y Carrasco, y Griezmann y Gameiro en punta. Esta disposición plantea un partido en el que la posesión del balón será más disputada entre ambos equipos de lo que viene siendo, y en el que el Real Madrid tendrá más hombres rojiblancos a los que defender, si bien las puertas de cara a los ataques blancos quedan más abiertas de lo habitual en los derbis de estos últimos años, por lo que veremos cómo trata Simeone de compensar esto.

Zidane por su parte recupera a Sergio Ramos, clave para la salida de balón desde atrás y para que la defensa suba unos metros su línea para juntarla más con la del mediocampo. En este mediocampo pierde a Toni Kroos, que ha sido el jugador que más ha influido en los partidos del Real Madrid en este 2016, y que sin él se ha visto poco o nada al equipo, por lo que veremos la disposición de las piezas de ese posible trío Isco-Modric-Kovacic, en caso de que finalmente Benzema parta de inicio. Si el francés no estuviera para ser titular, se presume un cambio al 4-4-2 con Lucas e Isco en bandas y un doble pivote croata, que seguramente implicaría mayor sacrificio defensivo. De este modo, el ataque sería una doble punta conformada por Bale y Cristiano Ronaldo, que tendrían más libertad para pisar sus zonas preferidas, si bien perderían al futbolista francés, su mejor socio. Solo resolveremos todas estas dudas cuando el balón eche a rodar.