En el momento que el Chelsea FC de José Mourinho estuvo incluso al borde de una posición bochornosa de descenso con prácticamente el mismo plantel con el que había campeonato hace unos meses, nadie había siquiera pensado que Roman Abramóvich iba a darle las gracias a una de las absolutas y únicas vacas sagradas el club del prestigioso barrio londinense.

Ni los Terry, o los Hazard, inclusive los Costa, el fenómeno que ocurría en el vestuario del ballet azul era digno de una tragedia y comedia, los campeones quedaban fuera de competencia europea por primera vez en casi 20 años y además un equipo con 1/4 del presupuesto del campeón se coronaba y como guiño adicional teniendo de entrenador al primero de la era del dueño ruso en Stamford Bridge.

El Chelsea se había convertido en todo menos en León, un equipo que si bien ganaba a nivel doméstico dió demasiada pena en Copa Europea de Campeones y parecía un ganador con un sentido retorcido de la palabra, como el anciano adinerado que solo inculca temor de una forma tétrica, pero no con estilo o furor de antaño.

Fue entonces que Roman Abramóvich y el director deportivo Michael Emenalo que había quedado bastante tocado en su puesto, tomaron la decisión más sensata y sabía desde que tomaron el control del club,traer a un verdadero gladiador para disciplinar a un grupo de niños mimados, el elegido era Antonio Conte.

Si bien al principio tanto afición como jugadores dudaron bastante del gladiador italiano, la clave de Conte fue el controlar a los pesos pesados y lograr el famoso recambio generacional que tanto aquejaba al conjunto blue; el sentar a gente de peso como Terry, Ivanovic y Matic; disciplinar a un verdadero dolor de cabeza como Diego Costa, quitarle el gran peso a Hazard y aprender a rotar con todas las figuras de la armada española como Pedro y Fábregas, además de fichajes cautelosos pero altamente necesarios como Alonso y Kanté, le dieron al Chelsea FC el rugido y la virilidad que tanto necesita un club que más bien era identificado como mezquino.

Hoy el Chelsea FC no solo regresa a mandar en Reino Unido, si no que de la mano de un auténtico guerrero han logrado recuperar ese rugir y esa fuerza que tanto anhelaban en el Bridge, señoras y señores, les presento a su nuevo rey, al rey León, pero sobre todo el nuevo rugir, ese que Antonio Conte le ha regresado a un León que está listo para rugir en Europa otra vez.