Ya lo decía el maestro Sabina; “Que manera de vivir, que manera de sentir”, esta noche se inicia de nuevo para toda la afición colchonera el vía crucis que significa el seguir a los rojiblancos del Atlético de Madrid en la fase de eliminación directa en la copa europea de campeones.

Año enigmático para el pueblo del manzanares, esta es la última temporada que se disputa la gloria europea en el Vicente Calderón y toda la familia atlética sin lugar a dudas querrá cerrar la historia del inmueble con la única estrella que se niega a brillar en el cielo que cuida el sagrado césped que tanto ha visto llorar a los suyos.

Repasando las últimas temporadas y que se ha caído de forma más que angustiosa ante el odiado vecino, el Atlético deberá lucha de nuevo cuenta su único y máximo enemigo; el propio Atlético de Madrid.

Ya sean los tantos de Ramos, Chicharito o el penal de Cristiano, el único enemigo que ni el Cholo Simeone, ni Griezmann, ni el Niño Torres se han podido quitar de encima es la pesada losa de una mentalidad que hace que las derrotas honrosas sean más veneradas o apreciadas que cualquier victoria oportunista.

En la última quincena hemos aprendido todos a volver a comernos las uñas con el Atlético, ya sea por su misma irregularidad durante los partidos o por los goles a destiempo, pero la escuadra que representa el sufrir y el vivir de la persona común nos ha vuelto a conquistar con la encomienda del “Si se cree y se trabaja se puede lograr”

Ahora el rival en turno no es solo el Bayer Leverkusen o el Barcelona de nueva cuenta en estos días, el rival mis queridos colchoneros somos nosotros mismos, ya que ni aficionados ni jugadores nos acabamos de creer que podemos ser la autentica alternativa a las clásicas potencias españolas y europeas.

Ya lo decía el sabio Aragonés por allá por 1992; “Lo que vale es que ustedes son mejores y estoy hasta los huevos de perder con estos en este campo; Soy del Atlético de Madrid y hay 50,000 dentro que van a morir por ustedes. Por ellos, por la camiseta, por su orgullo,hay que salir y decir en el campo que sólo hay un campeón y va de rojo y blanco.”

Los colores rojiblancos van con mi forma de ser y de una buena vez a quitarnos complejos y…..¡QUE VIVA MI ATLÉTICO DE MADRID!