Mariano es un nombre muy común aquí en España. Y en este caso, además, representa a un delantero realmente común. Un 9 de los de toda la vida, con un físico tremendo y una ambición ya no tan habitual en un chico de su corta experiencia en Primera División.

Mariano Díaz se va a quedar definitivamente en la primera plantilla del Real Madrid, donde tiene por delante a Benzema y Morata. Casi nada. Pero este chico tiene una confianza en sí mismo que roza la inconsciencia. Y lo cierto es que no viene mal un jugador de su perfil. Tras un delantero tan completo como Benzema en la construcción del juego y la definición, y un luchador que propicia contraataques como Morata, tener un punta que en cuanto recibe la pelota se prepara para introducirla al fondo de las mallas nunca está de más. Si un partido se atasca, o si se necesita a un jugador que rellene área y que sume disparos a puerta, Mariano es el hombre.

Si se necesita un jugador que sume disparos a puerta para su equipo, Mariano Díaz es el hombre.

Significativa su buena pretemporada. En el partido ante el Chelsea, recibe la pelota y desde fuera del área (y más allá) pega un balonazo que coge un efecto y una potencia que lo hacen imparable para el portero. Esto es Mariano, que debuta ante el Celta en el Bernabéu y en el primer balón intenta de nuevo un disparo lejano. Nunca se ve intimidado, su obsesión es el gol, y puede lograrlo en cualquier situación. Es cierto que no es especialmente veloz, y que su aporte con la pelota en los pies es algo limitado, pero como recurso absolutamente concreto, puede significar puntos a lo largo de la temporada.