El Real Madrid y el FC Barcelona han sido durante estos años los mejores equipos del mundo (y lo siguen siendo) con Cristiano Ronaldo y Messi, los mejores jugadores del mundo (lo siguen siendo también) y entre los mejores de la historia. Años atrás, estos fueron entrenados por los dos mejores técnicos del momento, José Mourinho y Pep Guardiola. Tal dominio se tradujo en barbaridades en forma de puntos, goleadas y récords ante el resto de rivales de la Liga. Si bien como hemos dicho hay cosas que no han cambiado, lo cierto es que ambos equipos ya son de nuevo más vulnerables, o del mismo modo, sus rivales ligueron son más capaces de hincarles el diente.

Esta posibilidad frecuente ante el pinchazo de los dos grandes es algo que entre 2009 y 2015 se redujo al mínimo posible, pero que desde esta temporada se puede observar que vuelve a darse, si bien sigue siendo complicado. El Dépor, Valencia, Real Sociedad, Racing, Osasuna, Athletic, Betis, Celta, Mallorca, Zaragoza, etc de antaño eran equipos que siempre comprometían a Madrid y Barça, y después eso se perdió.

Ahora podemos observar nuevos ejemplos en Atlético, Sevilla, Real Sociedad, Celta, Eibar, Alavés, Villarreal, Las Palmas, etc. Equipos que desde un buen planteamiento, practicado por siempre buenos jugadores, son capaces de poner en problemas a cualquiera. Ya no existen las Ligas de 90 puntos.