José Mourinho se encontró con un Manchester United que tenía como jugadores que ocupasen la frontal rival a Wayne Rooney, Martial, Januzaj, Depay, Ander Herrera, Mata y Jesse Lingard. No era mala nómina, si bien no todos jugaban realmente en sus posiciones idóneas, y algunos de ellos no pasaban por su mejor momento. A estos el club ha incluido el fichaje de Henrikh Mkhitaryan, que promete ser una pieza de tal importancia en el esquema del portugués, que puede reordenarlo todo a su alrededor.

Y es que no solo hay que tener en cuenta a los nombres citados, sino también a la función del delantero y los pivotes. Sobre estos últimos se encuentran muchas incógnitas, pues se especula con posibles llegadas y se duda de la confianza de José Mourinho en el veterano Schweinsteiger o en Schneiderlin. En la delantera la cosa parece más clara. Es fácil imaginar el típico 4-2-3-1 del de Setúbal con la plantilla de los red devils, siendo Ibrahimovic y Marcus Rashford los principales dueños de la punta de ataque (Rooney y Martial como alternativas) con diferentes roles en cada caso. Partiendo con Zlatan como el supuesto 9 del equipo, la duda va a ser cómo se reparte los espacios con un Wayne Rooney jugando de enganche, posición en la que tanto el inglés como su entrenador aseguran que tendrá mayor participación.

Tanto el sueco como Rooney tienden a ocupar la zona de mediapuntas e incluso bajar a recibir el balón al círculo central. Sin embargo, aquí entra la figura de Mkhitaryan. El armenio, jugador que ha explotado esta temporada elevando sus cifras a más de 50 goles generados desde banda derecha entre goles y asistencias, puede ser clave en transiciones o bien recibiendo la pelota de un Ibra jugando de espaldas o un Wayne Rooney cambiando de orientación. Por el otro lado, Martial se antoja importante añadiendo sus cifras goleadoras y su dribling desde la banda izquierda. Esta función también puede ser realizada por Memphis Depay, que si bien bajó su protagonismo con el paso de las jornadas, tiene calidad para ser relevante.

Tener a Lingard o Januzaj como opciones de refresco para sumar puntos desde el banquillo es sinónimo de un buen plantel. en cuanto a Juan Mata o Ander Herrera, pueden dar a Mourinho un plus en situaciones de ataque estático ante rivales cerrados atrás que no debería despreciarse. Mientras tanto, Rashford puede dar mayor movilidad en caso de que Zlatan no tenga piernas para un partido enloquecido o bien si José Mourinho necesita abrir una defensa a base de dribling, algo que a Marcus no parece faltarle.

En definitiva, y a la espera de ver qué busca José Mourinho en su defensa y línea de pivotes, el ataque de los diablos rojos parece que tiene numerosas variantes, y ante todo con un plus de calidad mayor del de temporadas pasadas. Veremos cómo van transcurriendo el mercado y los primeros enfrentamientos de la temporada.