A principio de mes tuve el gusto de estar cubriendo la rueda de prensa del presidente de la US Soccer Sinul Gulati con motivo de la presentación de la candidatura en conjunto para la Copa mundial de 2026, siendo Canadá, USA y México los países elegidos para albergar tan importante torneo.

Considerando los tiempos, la idea de que una nueva copa del mundo llegue a territorio de la CONCACAF no es para nada descabellada; (México 1970 y 1986. USA 1994) además teniendo en cuenta la gran infraestructura y poder económico de las naciones de norteamérica, sin embargo mientras más avanzaba la sesión informativa a los compañeros de medios de comunicación me lleve una sorpresa un tanto ingrata pero que en realidad ya me esperaba por parte de la confederación que representa a la nación de las barras y las estrellas.

Tanto Decio de María, presidente de la federación mexicana de fútbol, aso como
Victor Montagliani, presidente actual de la federación canadiense y de la propia CONCACAF, contemplaban atónitos las declaraciones del mandamas de USA, Sinul había hablado y de una forma totalmente deshonrosa para un país cuya tradición futbolista excede en demasía a la economía de los “Yankees”.
Tras reuniones previas se había elaborado una repartición para nada equitativa de los juegos a disputarse en la futura copa del mundo; dejando apenas la ridícula cantidad de 10 partidos en suelo azteca, y ninguno de ellos de fases trascendentales.

Es una realidad absoluta que hoy por hoy, el país que tenga el máximo poder económico siempre va a imponer sus condiciones; sin embargo les pregunto el dia de hoy mis apreciados lectores; ¿México no merecía un mejor trato de parte de USA?

Es un hecho que esta candidatura era originalmente un duelo entre México y USA, sin embargo la estrategia de los americanos fue la de incluir tanto a Canada, asi como a su vecino del sur a una segura y sólida candidatura, además recordemos que por turno geográfico era ya correspondiente en CONCACAF, sin embargo mi sentir como enamorado de este deporte y como mexicano es de verdad algo muy preocupante, ya que en estos tiempos modernos se esta dejando bastante de lado la integridad del torneo y todo se ha convertido en plata, plata y más plata.

La copa mundial de Norteamérica como se le empieza a apodar comienza a ser una realidad, con apenas 10 juegos tanto para Canadá como para México empieza en mi opinión de forma errónea, las tradiciones y el peso de la historia no deberían ser comprados a punta de dolares, pero si en si ese torneo es el inicio del raro experimentos de la FIFA no podíamos esperar poco que eso. pero es una realidad que la máxima fiesta del fútbol una vez más se vera manchada por el poder económico y el poco reconocimiento a la tradición y la historia del balompié.

A no ser que otras naciones (Como de seguro pasará) levanten la mano, todo indica que el “Soccer” volverá a inundar al continente americano en un país donde el fútbol no es ni siquiera de las primeras 10 opciones de entretenimiento de la sociedad norteamericana; pero eso si, tanto mexicanos como canadienses debemos darles las “gracias” ya que al fin y al cabo, fuimos invitados de lujo a la fiesta de los vecinos del norte.