Hace un par de años me llegaban mensajes diciéndome que tenía que ver jugar a un chico de 17 años que jugaba de defensa central en el Zaragoza. Yo confieso que mi reacción fue la de decir que yo no veo fútbol de segunda división, y que me extrañaba mucho que fuese a empezar a hacerlo por un central que acababa de debutar con el primer equipo. Un día, haciendo “zapping” en una tarde de estas que la televisión no te aporta demasiadas soluciones, estaba jugando el Zaragoza y desde su defensa había un chico moreno, de pelo rizado que reclamaba la pelota para sí, para después subirla con cuerpo erguido y cabeza alta, bastante elegante. Ese era el tal Jesús Vallejo del que me habían hablado.

Desde entonces me rendí y le seguí. Y quedé prendado de su juego y de su madurez. Sus entrevistas eran una delicia para aquellos que reclamamos un mayor número de futbolistas con una educación de nivel mayor. Desde luego no parecía propio de esta época, ni en las formas ni en las apariencias (botas negras, pelo rizado que recordaba al Hierro del Valladolid). Y tras finalizar la temporada como uno de los líderes del equipo con solo 17 años, se proclamó campeón Sub19 de Europa con España haciendo un torneo…sensacional.

Al año siguiente cayó un jarro de agua fría que lo sentí como propio. Las lesiones plagaron de dudas a Vallejo en su segundo año, una vez fichado y cedido por el Real Madrid a su propio club. Y tras ese año para borrar, este verano se iría cedido al Eintracht de Frankfurt. Lo vi positivo porque la Bundesliga es un sitio donde crecer, pero por otro lado, el Eintracht era un equipo que venía de sufrir horrores para mantener la categoría… y el caso es que Vallejo se está saliendo. Incluso ante el Bayern de Munich, dio un recital de su manera de defender más característica: defender atacando. Jesús ataca el balón y luego lo distribuye, ya sea mediante el pase o la conducción, con una seguridad impropia de su edad. Y cuando toca recular, tiene más velocidad de la que prometía, siempre robando el balón en el momento justo.

La Selección Española y el Real Madrid están de enhorabuena. Jesús Vallejo es un central de 19 años que sigue con la tradición del estilo de central que son Ramos y Piqué, con una madurez que le permitirá ir entrando en la élite más pronto que tarde.