Es muy complicado poder señalar a la mejor afición del planeta. En cada país se vive y disfruta de manera muy distinta el futbol; el mismo concepto de “ser los mejores” cambia en cada rincón del planeta. Pero si bien podemos coincidir todos en algo, es que la mejor hinchada es la que nunca te abandona, sin importar números, fichajes estrella o campeonatos, todos sabemos que una buena afición debe ser incondicional.

Por ya varios años se ha hablado del fenómeno que se vive cada partido en el Signal Iduna Park, situado en la ciudad de Dortmund. Un estadio que alberga a un poco más de ochenta mil aficionados y que cada partido el recinto está casi a su mayor capacidad. En la era de Klopp cuando militaban grandes figuras como Götze, Hummels, Lewandowski, Gündogan, y el eterno ídolo Marco Reus, el Borussia Dortmund llegó a ser sensación mundial por su gran equipo, la relación con su técnico, su estadio, pero sobre todo por su incansable afición, quienes también se dieron a conocer en grande en ese momento.signa iduna park

Y es que basta con mirar los hechos, ya que para esta próxima temporada, el 99.85% de los socios renovó sus bonos y confirmó su asistencia una vez más para alentar al su equipo !IMPRESIONANTE!. No cabe duda que la gente del Signal Iduna Park se ha convertido en el jugador número 12 del equipo alemán.

Cada temporada que pasa, cuando exhiben un gigantesco mosaico o ensordecen con sus cantos a todos los presentes, se convierten en noticia; incluso hace unos años cuando Klopp dejó al equipo y poco a poco algunos jugadores fueron abandonado el barco fichando por otros equipos en mejores situaciones, la afición no se tambaleó en ningún momento. Aunque cada partida era dolorosa y pareciera que la afición los condenaría por siempre, se demostró todo lo contrario con el regreso de Mario Götze este verano, quien fue recibido de la mejor manera, el hijo pródigo regresaba a casa.

gotez reus

Lo que la gente del Borussia ha hecho en la pequeña ciudad alemana, donde prácticamente el futbol es uno de los pocos entretenimientos que hay, es de asombrarse. Y lo reitero, fue aún más cuando parecía que el equipo se caía a pedazos, cuando quedaron fuera de las competiciones más importantes de Europa. Ahora el Dortmund ha vuelto a reconstruirse con incorporaciones importantes como la de Marc Bartra, André Schürrle y por supuesto el regreso Mario Götze. El equipo ya se percibe más fuerte y con más herramientas para poder competir; esto sin duda es algo que los de la “Tribuna del Sur” merecen completamente.

En el 2014 tuve la oportunidad de asistir a un partido en el Signal Iduna Park, fue una semifinal de Copa y lo que vi y de lo que fui testigo en ese momento no tuvo comparación con las expectativas que yo llevaba. Podría usar las palabras más bonitas para describir lo que fue la experiencia “Dortmund”, pero creo que todas le quedarán cortas. La forma en que la gente se entrega y hace su llegada al campo desde la estación de metro entonando sus himnos, es algo que te pone la piel de gallina. La forma en que alientan al equipo entero te haría pensar que hasta llega empujar la pelota dentro de la red.

En el mundo Dortmund ves de todo. Puedes ver hombres jóvenes y mayores, mujeres, niños de todas las edades y alguno que otro turista perdido y con mucha suerte de haber conseguido un boleto, como yo en esa ocasión. Que felicidad da saber que existe este tipo de amor incondicional en tiempos tan difíciles, en tiempos donde el dinero ha distorsionado muchos conceptos dentro del futbol. Pero bien dice la frase: “Hay cosas que el dinero no puede comprar”. Pues algunas sería estos hechos, estos movimientos que nos recuerdan porque amamos a este deporte, el más bonito del mundo.