El Deportivo Alavés no eligió un camino ni habitual ni fácil en un recién ascendido a la máxima categoría. Decidió cambiar de entrenador, dándole las riendas a Mauricio Pellegrino, técnico cuya única experiencia previa en LaLiga como entrenador del Valencia fue para olvidar, y cambiando dos tercios de la plantilla que logró dicho ascenso. Sin embargo, tras varias jornadas podemos decir ya que la apuesta, si bien fue arriesgada, parece que ha salido bien.

El Alavés de Pellegrino es un equipo que básicamente sabe defender muy bien, sin necesidad de embotellarse en el área, que tiene criterio a la hora de salir con balón y que elige muy bien dónde y cuándo hacer cada cosa. Esta propuesta se sustenta, además, en 6 individualidades que en mayor o menor medida tienen su peso en el buen hacer del equipo vasco. Hay tres de dichas individualidades que lo hacen en menor medida pero que son muy importantes para el conjunto: Laguardia, Dani Torres y Deyverson. Empezando por Laguardia, es un central que tiene la mentalidad de todo un veterano, y que da cierta tranquilidad a su equipo en las fases en las que se ve más desbordado por el rival. Dani Torres por su parte, es un centrocampista con mucho criterio a la hora de robar la pelota y repartirse los espacios con sus compañeros de zona. Y por último, Deyverson es un futbolista de cierta magia típica brasileña que es capaz de crear muchas ocasiones y por tanto, algunas de ellas acaban dando puntos.

Pero son otros los nombres más destacados. Pacheco, a pesar de ser portero, a su indudable capacidad de reacción y reflejos, junto a no tener grandes defectos, suma la cualidad de poder tranquilizar a su defensa, algo no tan habitual en un portero de su estatura. Está siendo sin duda alguna uno de los porteros más en forma de España. Por su parte, Theo Hernández (cedido por el Atlético, al que pertenece también su hermano Lucas) es un chico que con 19 años suma a su brutal potencia arrancando desde el lateral izquierdo una sensibilidad en el manejo del balón que recuerda al primer Gareth Bale del Southampton y que obliga a seguirle con muchísima atención.

Pero hay un nivel superior de importancia en este equipo, y es el que ocupa el joven centrocampista cedido por el Real Madrid Marcos Llorente. Hijo de Paco LLorente y sobrino de Paco Gento, tiene el fútbol en las venas, si bien tiene una forma muy diferente de interpretarlo a la de sus familiares. Este chico, a sus 21 años, es uno de los centrocampistas más completos de la Liga española (la liga de los centrocampistas). Su madurez es inaudita, y a su gran físico le saca partido estando siempre bien colocado, siendo el líder del equipo tanto en la distribución del balón, donde sabe decidir cuándo pasar en corto, en largo, o conducir, como en la ocupación de espacios en fase defensiva, donde se convierte en un argumento potente a la hora del marcaje y del robo de balón. Es sin duda uno de los centrocampistas que mayor expectación genera, y uno de los canteranos blancos más prometedores del momento. Su ídolo dice, es Xabi Alonso. Es evidente concluir que se fija mucho en él al verle jugar.