Pasan y pasan las jornadas en Europa y la templanza con la que se empezó a tratar a algunos entrenadores con ambiciosos proyectos se ha echado a la hamaca y al final los proyectos quedan cortados sin siquiera haber dado su máximo estirón.

Recientemente todo el mundo del fútbol europeo quedó conmocionado por la prematura salida de Claudio Ranieri DT del malogrado campeón Leicester City; pero les voy a ser brutalmente honesto; ¿Será que nosotros los medios somos los que en verdad alentamos a las directivas de los equipos a cortar con sus procesos?

No nos vayamos más lejos de Reino Unido, recordemos como hace menos de tres meses para todos nosotros el proceso de un hombre que recién ha desembarcado en París como Unai Emery era ya un fiasco, un total y rotundo fracaso, comenzando a colocar a los candidatos de siempre para “salvar el barco”, hoy unos meses después el técnico español es uno de los más exitosos al exhibir todas las falencias del FC Barcelona en la copa europea de campeones.

Así como la vida, el fútbol es de procesos, y los procesos deben ser respetados y seguir su cauce natural, y hay una lección que nosotros los periodistas debemos llevarte a ti como aficionado, debemos de ayudarte a formar un sentido crítico pero no hacerte una brutal bestia ávida de sangre; y a lo mejor ese es el gran error del periodismo actual, que no sabemos tener la paciencia para poder transmitir tranquilidad al aficionado.

Gente como Ferguson, el mismo Wenger, o más reciente Diego Simeone o algunos técnicos en selecciones nacionales, los procesos para ellos han sido claves en su exitoso andar en sus escuadras; y sobre todo el tener la paciencia como modelo y virtud es una característica ideal para que este tipo de proyectos lleguen a buen puerto.

Queridos aficionados, el mensaje que les quiero plasmar en esta editorial es el que fomenten el valor de la paciencia, las grandes ciudades y monumentos no de construyeron en un año o menos, y así como la espera dio dulces recompensas yo los invito a que hagamos de este valor junto con la constancia y el trabajo duro parte esencial de nuestra vida y como beneficio para todos.