Marcelino García Toral. Ese es el gran culpable de que el Valencia haya vuelto a hacer creer a su afición de que todo es posible. Cogió las riendas del equipo ché al inicio de esta temporada, y sus números son impresionantes: siete victorias en Liga y tres empates. Tras diez jornadas en la competición doméstica se mantienen invictos y por encima de ellos tan solo se sitúa el todopoderoso Barça. Además de las impresionantes cifras, el juego que están desplegando es la otra baza que les permite soñar con títulos. No es una casualidad, ni una racha, el Valencia está donde está por méritos propios. Con Marcelino, los chés son un equipo, tienen una identidad reconocible y mucho trabajo detrás. Jugadores apáticos y desmotivados en otra época, como Parejo, se han transformado y se encuentran en un estado de forma óptimo. Los fichajes, muchos de ellos petición expresa del entrenador, se han acoplado rápidamente y deslumbran a la afición de Mestalla. Todo suma y al final de temporada veremos el resultado final, pero es indudable que este arranque está siendo demoledor.

Marcelino dando órdenes a los suyos.

Marcelino dando órdenes a los suyos.

Durante estos últimos años, el Valencia ha pasado por épocas muy turbulentas. Tanto a nivel deportivo como extradeportivo. La inestabilidad que ha afectado a todos los estamentos del club ha imposibilitado que en Mestalla pudieran disfrutar de un proyecto ganador, pero tras la llegada de Marcelino todo ha cambiado. En la ribera del Turia ya comienzan a recitar el once de su equipo de memoria. Eso es señal de continuidad. Además los menos habituales también muestran compromiso y ganas de demostrar su valía. Signo de que la plantilla es extensa, clave para mantenerse vivo en varias competiciones. Nombres como Zaza, que lleva nueve tantos en diez jornadas, o Guedes ,que está demostrando ser un auténtico fenómeno, ya son ídolos para la afición ché. Pero no solo los fichajes están deslumbrando, jugadores de la cantera como Carlos Soler o Nacho Vidal se están ganando a pulso que Marcelino cuente cada vez más con ellos.

Soler, el máximo exponente de la cantera ché.

Soler, el máximo exponente de la cantera ché.

 

Es imposible ponerle alguna pega al Valencia de Marcelino, sus números, su plantilla que conjuga perfectamente fichajes estrella con jugadores talentosos de la cantera y su juego vistoso hacen que no resulte disparatado pensar que son capaces de todo. Si mantienen el nivel que están demostrando hasta ahora, pueden marcar una época. Solo el tiempo dirá si esta generación de futbolistas puede sustituir a los Mendieta, Piojo López, Albelda y Cañizares que tan hondo han calado en el corazón de la familia valencianista.