Mañana se celebra un nuevo clásico. Con eso, está todo dicho. Si además le añadimos que El FC Barcelona necesita la victoria para acercarse al liderato, y que la derrota le alejaría hasta los 9 puntos, la importancia del partido es más que evidente. Para pelear por hacerse con el partido, Luis Enrique tendrá a Jordi Alba y el imprescindible Iniesta sin ritmo de juego, mientras que Zidane tendrá en situación similar a Casemiro y Benzema, y además, las bajas de Coentrão, Morata y dos pilares del equipo como son Toni Kroos y Gareth Bale.

Por tanto, en los de Luis Enrique la duda es Iniesta de titular o no, porque Jordi Alba se espera que sí juegue de inicio. Quizá la otra duda es entre Umtiti y Mascherano, puesto que el argentino tiene en Karim Benzema su pesadilla más recurrente, y el central francés puede además contrarrestar mejor el poderoso juego aéreo blanco. Por tanto, desde el Barça las dudas lo son menos, porque si bien con Iniesta en el campo experimentan un aumento de estabilidad y dominio en su centro del campo de mucha importancia, lo normal es que el Barça salga, con o sin él, a intentar domar el balón, y a resolver rápido cuando no lo tiene, siempre por medio de su sistema viviente, es decir, Leo Messi.

Por otro lado, en este Madrid camaleónico y con bajas de importancia de Zinedine Zidane, hay más incógnitas. No se sabe si Zizou optará por Pepe o Varane, pero los asteriscos aparecen en el centro del campo. El que pueda o no jugar Casemiro de inicio prácticamente lo cambia todo, puesto que el Madrid pierde su mayor baluarte defensivo en mediocampo a la hora de realizar la repetida jaula que con tanto éxito creó en su momento José Mourinho para “minimizar a Messi”, que no anularlo, pues eso es imposible si el rosarino no se deja llevar. Sin el brasileño, el centro del campo estará compuesto por Modric, Kovacic, Isco y Lucas Vázquez en un 4-4-2. De poder jugar de inicio, uno de los ya citados se caerá del 11, y según cuál sea el damnificado, la forma de atacar del Real variará. Si el damnificado fuese Isco o Kovacic, El Madrid mantendría su 4-3-3 habitual con Lucas en el lugar de Bale. Si fuese Lucas, podríamos ver un 4-3-1-2 con Isco tras los delanteros, optando más por el control del balón y perdiendo capacidad de contragolpe. Lo que no admite dudas es que este partido enfrentará a los dos mejores equipos del mundo, con Messi y Cristiano como los dos jugadores más decisivos desde, quizá, siempre.