Ayer se jugó el partido de vuelta en el Etihad Stadium entre el Manchester City y el FC Barcelona. Tras la clara victoria del Barça en el primer encuentro se esperaba un resultado y actuaciones similares; y aún más después de las declaraciones de Guardiola previas al partido donde se ponía toda la presión sobre los Citizens.

Pero una vez más Pep Guardiola sorprendió a los miles de asistentes en el campo y a los millones de televidentes que siguieron el encuentro con esa forma exquisita de llevar acabo su plan maestro. Muchos podrán hablar de los errores que cometió el equipo de Luis Enrique pero la estrategia del técnico catalán es de la que hay que hablar. Por fin los ingleses pudieron vencer al Barcelona y dejarlos en evidencia.

city_optEn un primer tiempo donde parecía ser superior el equipo visitante por una genialidad de Messi, el Manchester City fue paciente y a pesar de estar con gol en contra lograron el objetivo: ahogar y anular al BarcelonaPara el segundo tiempo, como en repetidas ocasiones, el equipo blaugrana saltó al campo con mucha tranquilidad y calma, y se toparon con un Manchester muy rápido y muy cerrado por todas partes; que provocó automáticamente el inicio de todos los errores del equipo en cuestión de minutos.

Sucedió de todo: el primer gol derivado del nerviosismo de Sergi Roberto, el caos defensivo con Mascherano en todas y en ninguna parte a la vez haciendo notar la gran ausencia de Piqué. Busquets lanzando cantidad de patadas en todas las jugadas perdiendo la pelota, y lo más evidente fue la desesperación y desaparición de todo el medio campo.

Por parte de los locales pudimos disfrutar una de las mejores versiones de Kevin De Bruyne, que junto al Kun, Sterling y Gundogan (autor del doblete), fueron poco a poco adueñándose de la pelota dejando en evidencia el caos del Barcelona. Un error la salida de Rakitic, ya que después de eso fue casi invisible Arda Turan, y Gómes quien además de fallar enfrente de la puerta, no estaba nada fino rompieron la media cancha. Más tarde la entrada de Rafinha fue inútil ya que el equipo estaba totalmente perdido.

Los hinchas del City no paraba de cantar y los gritos cada vez eran más fuertes, la gente estaba feliz de por fin haber derrotado a uno de sus históricos verdugos y de esa manera. Toda una lección y tarea para llevar a casa para Luis Enrique, y una justa recompensa a Pep Guardiola, quien ha sido criticado y cuestionado desde su llegada a Manchester.

Pep lleva apenas unos meses al frente del equipo inglés y la versión que vimos ayer del City ha sido una de las mejores que ha presentado; con una gran lectura de juego y la paciencia y perseverancia para voltear el marcador anulando al rival, dieron como resultado una victoria que supo a algo más, colocando así al equipo inglés en segundo lugar del grupo. Un acierto más a la lista de Pep, sin duda este City debe de estar en la próxima fase de la Champions League.