16 de Marzo de 2017, la mesa estaba puesta en el magnífico estadio Louis II, un rival de dimensiones estratosféricas (al menos en la cartera) e inclusive la dosis de dramatismo incluida con las lesiones de Glikk y sobre todo de Radamel Falcao; En el AS Mónaco el ambiente era el ideal para emular una remontada histórica.

06 de Abril de 2004, la mesa estaba puesta, el magnífico estadio Louis II, un rival de dimensiones estratosféricas, enfrente un tal Zidane calentaba realizando pases a un portugués de nombre Luis y de apellido Figo, un brasileño llamado Ronaldo practicaba definición a puerta con un meta español de nombre Iker, del lado local sabían que debían ganar por al menos dos goles y tratar de no recibir gol,
Los Giuly, Evra, Nonda, Rothen y Givet, jóvenes e inexpertos franceses se aliaban a un crack olvidado de nombre Morientes, era hora de intentar algo más grande que ellos.

16 de Marzo de 2017, Lemar, Mbappé, Bakayoko, Germain,Fabinho, en fin, jóvenes que bajo la guía de un tigre experimentado pero olvidado por el mundo decidieron probar que tan capaces eran de competir en el mundo real, al frente gente de los tamaños del “Kun” Agüero, De Bruyne, Silva, gente consagrada, y misión un poco más que difícil cuando los de experiencia como Glikk y Falcao le cedían sus papeles a novatos en estas zonas como Raggi y Bernando Silva.

06 de Abril de 2004, pesadilla, 36 minutos han pasado y no se ve por donde; un gol de “El Ángel” tiene desvanecidas las esperanzas y sueños de los pupilos de Deschamps, pero en el último minuto del primer tiempo algo mágico ocurría en MonteCarlo, con previa asistencia del “Moro” Morientes; Giuly lograba empatar y darle algo de fe a la entidad monagesca, algo puede haber aún ahí.

16 de Marzo de 2017, ocho minutos pasaron y de la mano de una especie de rejuvenecido Henry de nombre Kylian Mbappé el conjunto monagesco se ponía con algo de esperanzas; El AS Mónaco nos mostraba que estaba a la altura del reto que significaba el Manchester City de Guardiola, y en su mejor momento se volvió a reflejar en el marcador, un gol del multifuncional Fabinho, era ya casi una realidad, el AS Mónaco lograba la gesta, el segundo tiempo nos tendría una especie de Dejavu, cuando el AS Mónaco dominaba a placer, una genialidad del joven prospecto germano Leroy Sané ponía las cosas en orden, los “Citizens” estaban clasificados a los Cuartos de Final.

06 de Abril de 2004; los “Galácticos” comienzan el segundo tiempo con una auténtica “zarandeada”, gol de vestidor de el “Moro” que dejó mudo a Mejía, a Casillas y a toda la afición blanca, los blanquirojos que ya se sentían eliminados ahora le daban la vuelta a la bola, los madrileños se morían de nada y el AS Mónaco estaba a un solo golpe de dar la hazaña.

06 de Abril de 2004, Giuly y “El Negro” Ibarra estaban siendo los artífices de algo más grande que ellos, estaban dándole más de una migraña a Roberto Carlos y tenían una última daga guardada, un bello centro de “El Negro” que dejó barrido y tirado a Roberto Carlos, el resto lo armó el “Le petit” que anoto el gol de la voltereta ante la incrédula mirada de Casillas. Los “Galácticos” se morían en MonteCarlo.

16 de Marzo de 2017, Tiro libre para el AS Mónaco, los pupilos de Leonardo Jardim pasan del infierno al cielo en un solo instante, centro del juvenil Lemar que de forma agónica remata Bakayoko, la obra está hecha, el AS Mónaco se vuelve a poner la corona de sus benévolos fantasmas.

Trece años después el cabalístico número se volvió a hacer presente para la suerte de los del principado, la misma constante en la tribuna, con un príncipe Raniero que no deja de mandar vivas y besos, de MonteCarlo con amor, para Madrid, Manchester y el resto de Europa.