Ayer en el City of Manchester se celebró un partido que no corresponde a la época futbolística que vivimos, y mucho menos a lo que suele ser la Uefa Champions League. Un partido de ida y vuelta, sin centro del campo, en el que hubo multitud de errores defensivos y mucha inspiración individual en ataques de ida y vuelta a un ritmo vertiginoso. un duelo más propio de la Premier League, y quizá por eso se llevó el partido un City que fue inferior a su rival más tiempo de lo que este lo fue del City.

MANCHESTER CITY: Caballero; Fernandinho, Otamendi, Stones, Sagna; Yaya Touré, De Bruyne, Silva; Sterling, Sané, Agüero.

AS MÓNACO: Subasic; Mendy, Raggi, Glik, Sidibé; Fabinho, Bakayoko; Bernardo Silva, Lemar, Mbappé, Falcao.

En ese ida y vuelta de ambos conjuntos, las delanteras presionaban mucho, provocando el error rival. Eso lo acusó más el City en la primera media hora de encuentro, y el Mónaco en los últimos 15 minutos del mismo. El equipo del principado tuvo más constancia y ocasiones que el de Pep Guardiola porque a día de hoy es más equipo, pero el técnico español demostró por qué es uno de los mejores del mundo al proponer un centro del campo que mandaba a todos los jugadores de su equipo a los costados, abriendo así la fortaleza que Bakayoko y Fabinho en conjunto suponen.

La velocidad de Mbappé (la sorpresa de la noche) y el dribling de Bernardo Silva y Lemar, con el oficio y el gran estado de forma de Falcao fueron las armas de este gran Mónaco de Jardim. Lo del punta colombiano resultó emocionante, pues si bien falló un penalti que suponía un 1-3 muy importante para su equipo, clavó dos maravillas en forma de gol y cuajó un partido que tras años de sospechoso estado de forma devuelve al tigre a lo más alto de los rematadores del fútbol europeo.

Pero lo cierto es que el Mónaco no supo defender el balón parado, arma indispensable de la Champions actual, y eso le supuso goles y un golpe importante en su moral. El City puso un 5-3 al partido de ida gracias a esto, al primer gran partido de Leroy Sané en el equipo inglés y a la otra gran actuación de la noche, la del Kun Agüero, que tuvo una noche a su máximo nivel tras mucho tiempo, exhibiendo sobre todo, eso que parecía haber perdido: la ambición. Nos espera un partido precioso en el principado, pues tras lo visto anoche, nadie puede aún celebrar el pase a los Cuartos de Final.