El Borussia Dortmund tuvo años de éxitos y competitividad a los más altos niveles de la mano de Jürgen Klopp, quien finalizó su proyecto hace dos temporadas tras un año que pedía un cambio. Llegaba Thomas Tuchel, implantando un estilo más asociativo con el juego de posición por bandera, en detrimento del juego directo y veloz del equipo a los mandos de Klopp. Y lo cierto es que en su primer año, no solo consiguió instaurar su estilo sino que además logró competir y jugar como pocos equipos en Europa.

Sin embargo, este verano le toca de nuevo partir prácticamente de cero, al menos en cuanto a las caras que tendrá a su disposición para llevar a cabo su plan de juego. Las bajas de Hummels, Gundogan y Mkhitaryan son un golpe durísimo a la línea de flotación del conjunto alemán. Sin embargo, en la enésima prueba de captación de jóvenes valores del club, Tuchel tiene a su disposición a la mayor colección de futbolistas a punto de sobresalir del continente. Son un conjunto de futbolistas de incuestionable calidad, pero la pregunta es, ¿podrán competir desde ya?

Comenzamos desde la defensa, donde quizá la baja de Hummels no parezca reparada. Perder al mejor defensa creativo del planeta y sustituirlo por Marc Bartra no parece suficiente ni para mantener la gran salida de balón de la temporada pasada ni mucho menos la seguridad defensiva, tratándose de Sokratis como acompañante. La opción de que el joven y polivalente Ginter acabe haciendo las veces de central, dejando a Lukas Piszczek el lateral derecho cobra sentido. Donde no hay dudas es en el lateral izquierdo, donde Raphael Guerreiro, flamante campeón de Europa con Portugal, puede ser considerado como el futbolista de mayor proyección del puesto en toda Europa. Aseado defensivamente, y con capacidad para el desborde, asociación y el centro, promete ser pieza clave para Tuchel.

Otra opción que se está contemplando para la zaga en esta pretemporada es Mikel Merino. El español ex de Osasuna es un centrocampista de buen repliegue y mucho poderío físico, que bien puede dar el equilibrio necesario a la defensa germana desde el pivote o como central. Otro que puede realizar funciones parecidas es el recientemente fichado del Bayern Sebastian Rode. Sin embargo, es evidente que lo mejor para Tuchel será que su equipo evite sufrir atrás por medio de la posesión del balón, y ahí es donde Julian Weigl funciona como una brújula como pocos futbolistas en Europa. A su lado, como sustituto de Gundogan llega el joven turco Emre Mor, que peleará el puesto con jugadores más físicos y veteranos como Kagawa, Bender o Gonzalo Castro.

La máxima estrella por madurez y por la extraordionaria temporada pasada es Pierre-Emerick Aubameyang, que se encuentra en estos momentos entre los mejores delanteros de Europa. Su facilidad goleadora con cualquier recurso posible, más la capacidad de romper en velocidad o bien ejercer de pivote de espaldas a la portería, se verán potenciadas por la mejor línea del Dortmund, que no es otra que la línea de 3/4.

En zona de mediapuntas Tuchel dispone en estos momentos de Marco Reus, la vuelta de Mario Götze y la incorporación de André Schürrle como futbolistas que aportarán veteranía y calidad, sumados a dos de las mayores promesas del equipo: Christian Pulisic y Ousmane Dembelé. Empezando por el norteamericano, Pulisic aspira a ser el primer crack mundial de la historia del soccer de su país, destacando como un jugador con desborde y buen pie partiendo desde cualquierda de las dos bandas hacia zonas interiores. En cuanto a Dembelé, el francés fue la pasada campaña nombrado como mejor jugador joven de la Ligue 1, tras demostrar en el Rennes quen es uno de los mayores regateadores del planeta en un momento en el que el fútbol de primer nivel apenas tiene un par de ellos.

En definitiva, si Thomas Tuchel logra encajar rápido las piezas en su esquema y transmitir seguridad a un equipo tan joven, estamos ante uno de los proyectos más interesantes del fútbol europeo.