El Deportivo de la Coruña perdió este verano con el Arsenal como destino a un jugador que no tuvo un porcentaje menor del 80% de la culpa de que el equipo coruñés se mantuviera un año más en Primera División. Ese era Lucas Pérez, un jugador cuya característica principal es la intensidad que mete en su disputa de cada balón en velocidad añadiendo un acierto goleador muy importante, por lo que era normal que el Arsenal viera en él un Vardy español al que recurrir.

Para el Deportivo no podía ser tarea fácil suplir a Lucas Pérez. Por lo tanto, no fue un solo delantero, sino 3 los que llegaron a La Coruña en verano: Andone, Joselu y Marlos Moreno, a los que más tarde se uniría Ryan Babel. Si hablamos de Joselu, el ex del Real Madrid Castilla es un 9 de área de los de toda la vida, pero su equipo aún no ha podido probarlo puesto que sufrió una lesión importante. En el caso de Marlos Moreno, es un jugador prometedor de mucha movilidad pero que no está terminando de funcionar. A su vez, el rumano Andone deja todo su espíritu combativo en la cancha, pero de momento sin mayor acierto de cara a puerta. Pero sí que hay motivos para la esperanza de los gallegos a la espera de que los jugadores ya mencionados puedan cuajar en el equipo.

Uno de ellos, el último en llegar, es Ryan Babel. El ex del Liverpool llega tras estar varios años fuera de la élite, por lo que su rendimiento no solo era una incógnita, sino que además parecía más bien claramente abocado al fracaso. Sin embargo, ante el Sporting de Gijón, su entrada lo cambió todo. fue un jugador que se movía por todo el ancho del ataque deportivista, pedía la pelota, encaraba, se asociaba y finalmente, en el minuto 92, sacaba un latigazo desde fuera del área que daría los 3 puntos al conjunto gallego.

Pero no es precisamente un delantero el que más está brillando en el equipo deportivista. Se trata de un mediapunta, su nombre es Emre Çolak y está capitalizando todo el ataque coruñés. El ex del Galatasaray tiene todas las características del típico mediapunta turco: centro de gravedad bajo, esconde bien la pelota con su cuerpo, capacidad de asociación y dribiling, escasa velocidad y buena visión de juego. Quizá la única característica que (de momento) no parece compartir con los Arda Turan y cía es la irregularidad. Si bien adolece de falta de gol, de tener continuidad en su juego con esta regularidad estaremos hablando de un jugador a seguir con mucha atención en esta Liga Santander.