No están siendo unos meses positivos en el comienzo de la andadura de José Mourinho en el Manchester United. Y si bien en los últimos encuentros se puede ver una mejoría evidente, no acompañan los resultados. Lo cierto es que Mourinho está probando cosas, hasta encontrar su esquema base y su 11 tipo. Pero ya hay algo que parece haberse consolidado, y es Ander Herrera en la posición de pivote, algo novedoso para él. Sin embargo, lo cierto es que en un contexto nada sencillo como es el de los red devils en estos momentos, lo está bordando.

Sus compañeros tanto en el mediocampo como en el ataque y en la salida desde atrás están variando mucho según los partidos, pero Ander siempre cumple las mismas funciones. Con balón siempre dota de pausa al juego, buscando la mejor opción, siempre tratando de formar triángulos con sus compañeros que den salida a los ataques en superioridad sobre el rival. Cuando no tiene la pelota pero su equipo sí, se mueve por todo el ancho del campo dando apoyo, para soltarla rápidamente a un compañero bien situado, o bien conduciendo hacia los costados provocando que alguno quede libre.

Si su trabajo de cara al ataque es notable, su contribución a la solidez del equipo resulta vital. Siempre está bien ordenado, metiendo el pie en el momento y sitio justos para robar fácil y dársela al compañero más cercano. A pesar de que en ocasiones no es el pivote más defensivo, siempre acaba siendo el que más atrás acaba en el trabajo de recuperación, haciendo muy buenos números sin excesivo gasto energético.