Diego Costa nunca se ha sentido realmente cómodo con la selección española. Eso se ha visto claramente en su rendimiento, donde se le ha visto sufrir más que otra cosa. Lo cierto es que con Vicente Del Bosque, el oficio de delantero es el de un jugador que debe exprimirse mucho el cerebro para adaptarse a sus compañeros, ya que no se le proporciona un contexto táctico que favorezca sus cualidades. El único caso de un delantero que realmente ha funcionado en la etapa Del Bosque, fue David Villa, que tuvo que inclinarse hacia el vértice izquierdo del área para poder encontrar zonas de remate.

En el caso de Diego Costa, no sólo se le negaba un contexto en el que él pudiera pelear los balones divididos o encontrar espacios para correr y chutar, sino que además, se le quiso “robar el alma”. Y es que el espíritu guerrero de Costa resultaba intolerable para un seleccionador al que le importan tanto las apariencias. Y ese ya fue el remate.

A Diego Costa se le quiso “robar el alma”. No sólo se le negaba un contexto adecuado para él, sino que se le impedía ser él mismo.

Con la llegada de Julen Lopetegui, en su primer partido ante Bélgica se vio el espíritu del Diego Costa luchador de siempre, y con él, la primera actuación de sensaciones positivas del delantero hispano-brasileño. Se espera con Julen una España que potencie más las cualidades de sus futbolistas a partir de un trabajo táctico más concienzudo. De esta manera, y tras ver que la intención de Lopetegui no es otra que la de adaptarse al contexto de los rivales y los partidos, es de esperar que Costa vea cómo su equipo le genere espacios a través de diversas maneras como la utilización de extremos más puros, la introducción de un lanzador de contras en mediocampo o la activación de la segunda línea ofensiva para generar desajustes en la defensa rival.

La irrupción de Lopetegui en la selección española promete muchos cambios, todos ellos a partir del trabajo y la meritocracia. En este sentido, Diego Costa debe sentir que es este el momento definitivo para sacar sus garras y demostrar que él es el mejor 9 posible para España.