El dia de hoy mis queridos lectores quiero mencionarles que es la última vez que le dedico mis líneas a un club por el cual soy aficionado y por el cual me parto el alma además de dejar siempre unas cuantas lagrimas en mi remera.

(Lease con “Adiós” de Gustavo Cerati de fondo)

Hoy Martes 2 de Mayo el conjunto de Diego Simeone y sus once gladiadores dejaron el corazón y la garra en el vestuario, y el resultado era el más obvio, el conjunto “merengue” se comió enterito y en bandeja de plata el regalito que otorgaron los visitantes en el más que entregado estadio Santiago Bernabeu.

En la vida yo siempre he sido de la idea de que la vida es compuesta por ciclos, ya sea de 5 años hasta de meses, el dia de hoy lo que me tocó ver es a un equipo asustado, una escuadra que en cuanto vio la elástica blanca revivió todos, pero todos sus recientes traumas; caer 5 veces en la misma copa, ante el mismo rival, y que este rival sea justamente tu vecino el adinerado y tu máximo nemesis debe ser duro; seamos honestos, debajo de las pieles gruesas y tozudas actitudes de Simeone y sus guerreros, debajo de ellos hay también once personas como tu y como yo, llenas de miedos, de angustias y de un aguante que en ocasiones se termina.

Diego Simeone, aquel del “Si se cree y se trabaja se puede lograr”, el mismo que nos hizo volver a “Creer”, el que le regresó las agallas a un equipo que después del doblete vivió más para dar pena y lastima que gloria, a ese mismo Diego y se los venía hablando desde principio de temporada, a ese Simeone ya se le acabo la receta secreta, por qué después de la exhibición de hoy y con todo el dolor de mi corazón al estar escribiendo estas líneas, yo tengo algo que confesarte, y es que ya no creo, ya no creo en el trabajo duro que nos da la recompensa, si yo fuera tu jugador lamentablemente tengo que decirte que ya no te creo.

No debe ser una despedida con reclamos y reproches, yo al contrario le agradezco a Simeone que nos regresará tanto a la afición como a los mismos jugadores los “cojones” que tanto nos hacían falta y sobre todo el orgullo de poder decir que somos colchoneros.

Separarse de la especie por algo superior, no es soberbia, es amor.
El dia de hoy a mi me quedó claro que los tiempos han sido fabulosos para todos, ambos se necesitaban, pero siento que también después de esta casi segura cuarta eliminación consecutiva y casi de las mismas hechuras, es necesario que venga un sano rompimiento de Diego Simeone y del Club Atlético de Madrid.

Viene el último derbi de Champions en el Calderón, y debemos quedarnos con una sensación de tranquilidad, seamos realistas, el Atlético de Madrid ya está eliminado de la máxima competición de clubes, sin embargo hoy invito a todos, invito a Simeone, invitó a Griezmann, invitó a toda la plantilla, a su afición, que se demuestre al menos el espíritu que siempre ha caracterizado a esta histórica institución, es el último partido de relevancia de nuestro Calderón, las despedidas no siempre son bonitas, pero hagamos que sea inolvidable, a cerrar ciclos que fueron hermosos, a darle carpetazo a este trauma llamado champions y seguir peleando como siempre.

El Atlético siempre se levanta, hoy digamos adiós a un ciclo, gracias a Simeone y la generación que tantas alegrías nos dio, por qué poder decir adiós es crecer; y quien sabe, si bien esto es imposible, pero al Atlético le encanta hacer lo imposible, estamos eliminados pero ¿Y qué?.