Me he partido tanto la cabeza para un título adecuado de estas líneas mis queridos lectores, pero al final me decidí por “500” por el simple y mero ejemplo de la persona que les comenzaré a describir, hizo de lo simple una obra de arte, y de lo complejo hacerlo simple; habilidades que solo un superdotado podría tener.

De un origen bastante “simple y corriente”, el chico originario de Rosario en la Argentina tuvo que aprender a maximizar sus esfuerzos y que su extraña deficiencia hormonal que le cerró las puertas de los principales gigantes del país pampero no le mermarán ni su fe ni su esperanza, teniendo como recompensa realizar una asombrosa excursión a El Prat.

Motivos que para él y su familia provocaron cambios y sacrificios totales para un chico que por su diminuto tamaño no parecía que fuera a lograr ni siquiera pasar las primeras pruebas de juvenil en la complicada “Masía” catalana.

“Si no lo fichamos nos arrepentiremos”.
Palabras simples pero llenas de un poder impresionante, así fue que un 14 de Diciembre de 2000, y teniendo como principales protagonistas a su padre, Horacio Gaggioli y al señor Carles Rexach como representante del FC Barcelona y autor de la frase mencionada.

Fue así que plasmado en una servilleta de un bar y con la leyenda “Y a pesar de algunas opiniones en contra a fichar al jugador Lionel Messi” comenzó una historia de romance que nos traería no uno o veinte, sino 500 momentos que nos han hecho sentirnos privilegiados y razonar si lo que estamos viendo es humano o no.

El resto es historia ya conocida y bastante tocada por todo el mundo, desde el primer gol con el que se presentó en España ante el Albacete el 1 de Mayo de 2006, hasta sus vastos y variados goles de todos los colores y sabores; hablar de Lionel es hablar de algo que va más allá de un futbolista, estamos hablando de un simple ser humano que ha sido capaz de mover fronteras, una persona que como todas tuvo problemas en la vida, y no hablamos ya de los clásicos problemas de persona, hablamos de unas limitaciones en salud que hubieran mermado tanto el ánimo como el físico de cualquier mortal, sin embargo el pequeño gigante de Rosario nos ha mostrado día a día que la resilencia en su persona es un valor que la mayoría de nosotros deberíamos de tener en cuenta en nuestras vidas. La percepción humana es espantosamente estrecha, creímos que lo hemos visto todo y así de simple puede llegar un pequeño y flacucho adolescente a decirnos ¡Mírenme! y dejarnos boquiabiertos.

Multicampeón a nivel casero y continental, ha sido el mejor jugador del mundo tantas veces en los últimos años que ya he perdido la cuenta, y ha forzado a un mortal a alcanzar sus límites físicos y dar un rendimiento excepcional solo para acercarse a lo que este argentino logra realizar con un día de inspiración.
Lionel Messi también ha demostrado ser un humano común y corriente, con errores como todos, perseguido por problemas fuera de la cancha como pocos, pero pese a todo ello ha logrado no solo mantener su frescura, sino reinventarse cuantas veces sea necesario.
Decir que tengo 500 razones o 500 motivos para poder adular a una persona que va a lograr ser un inmortal, a alguien que está comenzando a rozar los límites de lo atemporal, una figura que en el marco deportivo está rayando nombres de jugadores icónicos en sus disciplinas como Joe Di Maggio, Babe Ruth, Michael Jordan, Pelé, Maradona, Louganis, Ali, Bolt entre otros dioses del olimpo deportivo.

Podría decir muchas cosas más, porque también como las mejores cosas de la vida suele desaparecer cuando se le necesita, pero justo aparece cuando todos creíamos que ya estaba arruinado, y si la lección no está comprendida, este mismo Domingo nos volvió a decir “Eh, yo soy el 10, yo soy leyenda, yo soy Lionel “Messias” Messi”