Un clásico europeo. Atlético de Madrid – Valencia

Tres son los equipos españoles que acaparan la atención europea en las semifinales de la Europa League. Muchos damos por hecha la presencia del Athletic Club de Bilbao en la final de Bucarest. Los de Bielsa lo tienen muy fácil, el Sporting de Lisboa no debe de ser un gran rival para los leones después de haber superado lo impensable.

Pero la verdadera rivalidad pasa por el Manzanares. En la otra semifinal es donde está el morbo. El Atlético, después de un recorrido más que aceptable en la competición, se encuentra con su primer gran escollo a superar si de verdad quieren viajar a Bucarest. Los pupilos del Cholo, y en su momento de Gregorio Manzano, han superado con nota cada una de las eliminatorias, pero en ninguna de ellas se enfrentaron a un rival del calibre del Valencia.

El equipo de la capital del Turia venía lanzado después de encadenar tres buenos partidos que devolvían el aliento a su afición, después de una lamentable racha solo digna de pelear por la categoría. De no ser por el baño de realidad que se sufrió en Cornellà, el Valencia pisaría el césped del Calderón sin dudas, sin contemplaciones, con total seguridad hacia la portería rojiblanca y sin el pánico que se dio a conocer la última jornada. Pero la realidad es esa, la que se vivió en Barcelona hace tres días.

Este es el momento del Atlético. Debe hacerse valer, debe demostrar que está en mejor forma, que el Valencia es tan superable como los demás, que la tercera plaza también está a su alcance, que la conquista del título puede volverse a dar. Pero ellos también cuentan con una cruda realidad. Las grandes citas no son la especialidad de los colchoneros y en el Calderón se sabe.

at

 

El Valencia es mejor, es superior, y debe sentirlo así. Los errores se deben saldar con los méritos como los del Bernabéu. De hecho, en caso de afrontar el partido al igual que lo hizo en Chamartín, el Atlético estaría perdido.

Ambos equipos contarán con opciones, con oportunidades. La rivalidad pasará este jueves por el Manzanares, pero por el Turia pasará la eliminatoria. El resultado no será decisivo para ninguna de las dos escuadras en la ida. La vida se jugará en Mestalla, y esa es una ventaja tan grande para el Valencia, que la pérdida del billete a Rumanía no está permitida.

La tensión está servida a orillas del Manzanares. Ninguno de los dos equipos se decidirá a golpear, los dos estarán escondidos, ninguno se atreverá a ser el primero. Porque  el que golpee primero no ganará este encuentro, tampoco el que golpee el último, ni el que no golpee. Ganará el que mejor sepa aguantar, el que mejor sepa sufrir. No habrá muchos goles, pero sin goles también hay emoción.  Y aunque el Atlético eso de sufrir lo tiene muy claro, yo apuesto por el Valencia.

val

 

Ninguno de los dos conjuntos está en su mejor momento. A pesar de que los colchoneros firmaron un partido realmente serio en Vallecas guardándose en la maleta los tres puntos, sus últimos partidos no han estado a la altura del Atlético guerrero que emociona en ocasiones.

La realidad valencianista es prácticamente la misma, lastrados en Liga. Pero este Valencia, esta vez sí, se ha mostrado firme en las competiciones a doble partido. Ya vivió la semifinal copera, en la que se llegó a suspirar por volver a apear al Barça, pero en la que se mascó la realidad con más amargura que nunca. Ahora se vuelven a ver los blanquinegros en otra semifinal, muy duro sería volver a lamer la final pero no saborearla.

Este duelo es un clásico. No habrá más emoción, ni más estrellas sobre el campo, ni más espectadores que en un Barça-Madrid, pero será, por lo menos esta eliminatoria, estará más igualada que el próximo clásico que aguarda la Liga.

atvalFalcao y Soldado, el tigre y el guerrero.

Hay mucho picante en las delanteras de ambos conjuntos. Dos jugadores desequilibrantes que marearán a las defensas y que serán los dueños del gol. Será un duelo tan igualado que no habrá muchos goles salvo sorpresa. Y esos pocos goles serán de ellos. Dos delanteros que tienen el gol entre ceja y ceja, y que lo buscan sin cesar, que no pararán hasta ver portería. Ni Alves ni Courtois pueden estar tranquilos.

Pero sin duda alguna el que se lleva la palma es el colombiano. Los datos están de su parte. Los 22 goles ligueros avalan al ex del Oporto. Un delantero sin descanso, que no sabe jugar a medio gas. Un delantero que debería vestir una elástica de mayor nivel. El Atlético no es el mejor destino del colombiano, Falcao tiene que golear en Champions y su compromiso rojiblanco fue un paso de gigante, pero hacia atrás.

Frente a él estará el valenciano. Roberto, el guerrero. Soldado es más para el Valencia que Falcao para el Atlético. Su fuerza y su entrega llevan al equipo en volandas hacia la victoria. Se nota muchísimo en el seno valencianista cuando Roberto no está.

Ya lo decía el Cholo: “El Madrid tiene a Cristiano, el Barcelona a Messi, nosotros tenemos a Falcao”. “Nosotros tenemos a Soldado” debieron pensar muchos valencianistas al escuchar las palabras de Simeone.

Falcao es mejor, más goleador, los datos lo confirman. Cierto es que el Valencia no juega para Soldado, como el Atlético lo hace siempre buscando el remate del colombiano. Pero no es excusa para que el amante del fútbol observe que Radamel es estelar.

Sin embargo, por equipo, por todo lo que el valenciano tiene detrás de él, de nuevo apuesto por el Valencia y  Soldado ganará la batalla.

soldado

 

 

Unai y el Cholo

Dos ténicos tienen el deber de hacer finalistas a su equipo. Unai ofrece muchas dudas. Muy irregular, capaz de caer derrotado ante el colista, y capaz hacer dudar al mismísimo Barcelona de sus posibilidades.

Simeone tiene las ideas claras aunque venga de protagonizar algunos lastres ligueros que hacen dudar. Ha hecho de un Atlético pobre, un equipo luchador y ganador, rocoso como ninguno y fallón como siempre.

El Cholo y Unai, Unai y el Cholo. En lo que se refiere a entrenador, sin duda alguna, es más eficiente el argentino, y el vasco presume de serlo.

cholounai

 

Antecedentes

Muchas cosas son las que avalan la emoción de la semifinal. Los valencianistas todavía recuerdan el penalti, no pitado, más claro en las últimas décadas o en el último siglo. Sí señores, uno de los penaltis más claros de la historia del fútbol y que no fue pitado.

A pesar de que en ese año se inauguraron los nuevos jueces de línea  (aparentemente solo encargados de evitar goles fantasmas) que merodeaban ambas áreas. A pesar de que el pecho de Nikola Zigic asomara por un ‘agujerito’ y le dijera “hola” al juez de línea mientras éste callaba. Un penalti de libro que desesperó a jugadores y seguidores que veían como sus posibilidades de visitar Anfield ese año se evaporaban por una injusticia.

Ese partido tuvo que ser ganado por los valencianistas, y con ello la eliminatoria, pero no fue así y en Valencia pica. Hay mucha rivalidad entre ambos equipos y se notará el jueves.

zigic

 

Las hinchadas de ambos no son precisamente amigas. Cada duelo tiene su incidente, por pequeño que sea. Esperemos que no se repitan pero el calor de las gradas está adjudicado.

Esta temporada el Atlético no ha sido capaz de ganar al equipo che. Le ha costado mucho, como también le ha costado al Valencia, pero sin embargo éste se ha llevado una victoria y un empate respectivamente.

Más de lo mismo veremos en estos dos impresionantes partidos que nos aguardan dos increíbles noches europeas: pocos goles, rivalidad y mucho, mucho picante.

 

Mario Lupión

@MarioLupion

Fuente de la imagen: 20minutos.es y uefa.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>