Pase lo que pase.

Jose Mourinho, entrenador del Real Madrid C.F.

Fuente: www.20minutos.es

Desde que Jose Mourinho firmó como entrenador del primer equipo del Real Madrid en el argumentario de sus detractores figuran dos puntos a tener en cuenta a la hora de analizar la labor del portugués: por un lado su malos modales (contra periodistas, aficionados rivales y propios, compañeros de profesión, e incluso jefes) y su nula capacidad de encontrar el modo de ganar al FC Barcelona. Hoy, si me permiten, dejaré de lado la táctica para centrarme en lo cotidiano.

Es cierto que Mourinho tiene en la hinchada más ardorosa del Bernabéu a unos incondicionales que lo mismo le aplauden el dedo en ojo ajeno que sus quejas continuadas por arbitrajes tendenciosos, pero por contra tiene enfrente a la mayor parte de los medios de comunicación (sigan o no el día a día del Real Madrid) en los que en ocasiones no se vislumbra la misma permisividad en los desaires que a otros entrenadores.

Se acabaron los tiempos en los que el preparador del Madrid era amigo de los que iban a preguntarle cosas en el previo o post partido, ya no se escuchan risotadas cómplices en la sala de prensa de Valdebebas, hay un mal rollo instaurado por la dos partes que parecen incapaces de ponerse de acuerdo en lo que es bueno para el Real Madrid.

Cuando Louis Van Gaal entrenaba al Barça no eran pocos los periodistas que le buscaban las cosquillas a la caza de un buen titular, eran constantes sus discusiones en plena rueda de prensa por una pregunta errónea (téngase en cuenta la llamativa contradicción) o una respuesta grosera. Al final Luis Van Gaal se marchó dos veces, o lo echaron y en ambas la prensa jugó un papel fundamental en la imagen que daba el holandés al exterior.

En el Madrid de hoy en día se viven tiempos convulsos, en los que el presidente ha otorgado plenos poderes a su entrenador jefe (algo habitual en la envidiada y perfecta Premier League) y donde algunos jugadores, según cuentan, discuten airadamente las decisiones de su entrenador. Pero me pregunto si es esa realmente la situación que se está dando, si no es una manera de vendernos una serie de hechos ante la imposibilidad del espectador de conocer las dos versiones. Mourinho no habla con la prensa (salvo en Champions, por imposición UEFA) por el malestar que le produjo el arbitraje en el Villarreal-Real Madrid que terminó con empate a uno y la reducción de la ventaja del Barça en la lucha por la liga. Desde entonces es su segundo, un circunspecto Aitor Karanka, quien comparece en rueda de prensa. Aitor es educado, tranquilo y no se altera con facilidad (ya era así en su época de jugador) y eso a los medios no le gusta, lo entienden como un desprecio a la profesión, aunque convenientemente vendido como ofensa al aficionado madridista. Quizás si no hubiera ese mal rollo entre ambas partes una de ellas podría intentar ver el lado bueno en las apariciones de Karanka pensando que no tendrán que soportar al engreído e insoportable portugués.

Lo que tengo muy claro es que pase lo que pase en el clásico Jose Mourinho perderá.

 

 

One thought on “Pase lo que pase.

  1. d31v

    Me parece un artículo muy acertado y que muestra la realidad de Mou en el Madrid. Lo que esta claro, es que Mou no le rinde pleitesia a la prensa y eso los mata, con lo que les gustaba tener gente como Del Bosque o Pellegrini, que les concedian entrevistas a esta gente dia si, dia también o les decia las alineaciones con un mes de preaviso…anda y que les den pomada.

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